Su historia según fuentes de internet se remonta al año 1527, cuando llega el Licenciado Juan Gutiérrez Altamirano a la Nueva España procedente de la isla de Cuba, donde había sido gobernador en 1524; para tomar el puesto de Corregidor de Texcoco y veedor de Hernán Cortés. Cuando Hernán Cortés reparte las tierras más cercanas al Templo Mayor Azteca entre sus compañeros de armas y colaboradores más allegados; (vean ustedes que barbaridad) le da este solar o terreno a Don Juan Gutiérrez Altamirano, quien se había casado con Juana Altamirano Pizarro, prima hermana del conquistador.
Muchos años después, don Fernando Altamirano y Velasco, descendiente directo de Juan Gutiérrez Altamirano contrajo matrimonio con una nieta del virrey Luis de Velasco. Fernando Altamirano recibió la merced real de Felipe III de España en la que se le otorgó el título de conde de Santiago de Calimaya en 1616, y es posible que la edificación del palacio se haya iniciado en el siglo XVII como resultado de la alcurnia a la que ahora pertenecían ellos, que feo que no se hable de cuantos hombres (posiblemente esclavos) se necesitaron para construir semejante edificio, que no hayan datos de las condiciones en las que esos obreros trabajaban tallando piedra y madera, se denota y sobresale en la estructura el templo religioso, no se habla tampoco de la connotación y la influencia religiosa del momento, no se habla del tiempo que tardaron construyendo ese palacio, y se ve como se adquiría el estatus, la alcurnia, las posesiones, ladrones esos, adueñandose y repartiendo tierras, y personas, que horror. Cómo se hacían poderosos a costa nuestra. Que feo la manera en la que conocen ellos de ese edificio, como lo exaltan, dejando de lado la historia detrás, las personas que estan tras bastidores.
El inicio del Palacio de los Condes de Santiago de Calimaya,sobre el cual se estableció el Museo de la Ciudad de México que observamos en este vídeo, se remonta a principios del siglo XVI, cuando apenas se iniciaba el establecimiento de la nobleza española en el territorio mexicano. Capta mi atención la forma en que utilizaron las cabezas de serpientes del templo mayor de los indígenas mexicanos en la construcción de este castillo español, lo que desde mi punto de vista tiene un carácter simbólico de dominación y conquista y hasta me invita a suponer que dichas cabezas de serpiente fueron robadas por los españoles, como es de esperarse en este contexto, así también me convoca a reflexionar que probablemente para la construcción y mantenimiento de este castillo se valieron de la explotación de indígenas, quienes producto de la conquista española pasaron de ser libres a esclavos, su dignidad y costumbres fue reducida a la nada por quienes provenían de occidente para validar un proceso de invasión, robos, destrucción, imposición, apropiación y dominación de cuerpos, territorios, bienes y naturaleza.
No puede faltar la presencia de elementos relacionados con el catolicismo desde donde se apoyaban para llevar acabo todas sus aberraciones contra los nativos mexicanos, sus robos, explotación, violaciones y masacres.
Es interesante notar como en estas visitas guiadas a este Museo (otrora Palacio de los Condes de Calimaya) se resalta el edificio como una verdadera “joya arquitectónica” y como un símbolo emblemático de la arquitectura antigua de la ciudad de México. El guía pretende mostrarnos un aspecto de la “herencia de los antepasados” por la que, según expresa, los mexicanos deberían sentirse muy orgullosos. Además la forma en que está estructurada esa visita guiada, quizás todo lo que encontremos además en una visita virtual a ese museo nos va a hablar en los mismos términos de la importancia y el valor histórico de este antiguo palacio. Sin embargo me parece que sería mucho más edificante para quienes lo visiten, ya sea presencialmente o por medio de su sitio virtual, que se elaborara una explicación más acorde con lo que sucedía en aquel momento de la historia de colonización por parte de los españoles, principalmente en tierras mexicanas. Considero que ese protocolo de una visita por el museo debería hacer alusión a algunos de los aspectos que menciono a continuación.
Los orígenes de este palacio se remontan al siglo XVI, cuando el conquistador Hernán Cortés, uno de los mayores genocidas de la conquista, repartió los solares más cercanos al Templo Mayor de los mexicas entre sus compañeros de armas y colaboradores más allegados. Tal fue el caso de Juan Gutiérrez Altamirano, ex gobernador de Cuba, corregidor de Texcoco y casado con una prima de Cortés. Él recibió en dote uno de los solares mejor ubicados sobre la calzada de Iztapalapa, entre otras prerrogativas.
Resulta muy claro entonces que esa “repartición” de los mejores solares”, no es otra cosa que el resultado de la expropiación de las tierras a los indígenas, dentro de ese proceso de conquista caracterizado por masacre y dominación hacia la población indígena. En ese afán de acumular riquezas, los españoles se basaron en la violencia y la ideología de la “evangelización” para tomar posesión en “nombre de la Corona” de las tierras, oro y los mismos indígenas como esclavos.
En el vídeo al mostrar el palacio señala en la esquina inferior derecha una cabeza de serpiente, la cual es un monolito ornamental que perteneció al Templo Mayor. Como bien lo explica Raúl García en “Micropolíticas del Cuerpo”, ese sometimiento implicaba borrar la otra cultura sobre todo cuando se cree que las costumbres de los otros no se adecúan a sus criterios. El Templo mayor era utilizado por los mexicas como un adoratorio de las deidades de la guerra y la lluvia. Podemos imaginar entonces que para los conquistadores esto no calzaba en ningún sentido con su cultura cristiana de divinidad, por lo tanto se justifica desde ahí la destrucción de templos tan importantes como este y utilizar algunas piezas verdaderamente artísticas para adornar las mansiones de los españoles.
Siguiendo con el origen y contexto histórico en el que se levantan edificaciones como este castillo es interesante anotar que muchos años después, uno de los descendientes de Juan Gutiérrez Altamirano, contrajo matrimonio con una nieta del virrey Luís de Velasco. Debido a esto, ese señor recibió la merced real de Felipe III en la que se le otorgó el título de Conde de Santiago de Calimaya en 1616. Por lo tanto ya con un título nobiliario la casa fue remozada acorde con la alcurnia que tenían ahora. En el video la visita guiada destaca la arquitectura interna de las columnas y la capilla familiar como un símbolo de abolengo y de intensa actividad social. Con una mirada más crítica, estas visitas deberían resaltar más bien el carácter parasitario de las clases ociosas de la época a sabiendas que mientras más cuantiosas eran las riquezas más se incrementaba el número de la clase ociosa y su propensión al consumo de lujos. Mientras los indígenas, verdaderos propietarios de esas tierras y riquezas sufrían mayor pobreza, hambre y explotación. Y no puede omitir el protocolo de esa visita que esa historia define además las condiciones de desigualdad social y económica del aquí y el ahora. Esa es mi propuesta de una visita guiada a cualquier museo que muestre historia de colonización de América. ¿Qué otras ideas se les ocurrirían?
Su historia según fuentes de internet se remonta al año 1527, cuando llega el Licenciado Juan Gutiérrez Altamirano a la Nueva España procedente de la isla de Cuba, donde había sido gobernador en 1524; para tomar el puesto de Corregidor de Texcoco y veedor de Hernán Cortés.
ResponderEliminarCuando Hernán Cortés reparte las tierras más cercanas al Templo Mayor Azteca entre sus compañeros de armas y colaboradores más allegados; (vean ustedes que barbaridad) le da este solar o terreno a Don Juan Gutiérrez Altamirano, quien se había casado con Juana Altamirano Pizarro, prima hermana del conquistador.
Muchos años después, don Fernando Altamirano y Velasco, descendiente directo de Juan Gutiérrez Altamirano contrajo matrimonio con una nieta del virrey Luis de Velasco. Fernando Altamirano recibió la merced real de Felipe III de España en la que se le otorgó el título de conde de Santiago de Calimaya en 1616, y es posible que la edificación del palacio se haya iniciado en el siglo XVII como resultado de la alcurnia a la que ahora pertenecían ellos, que feo que no se hable de cuantos hombres (posiblemente esclavos) se necesitaron para construir semejante edificio, que no hayan datos de las condiciones en las que esos obreros trabajaban tallando piedra y madera, se denota y sobresale en la estructura el templo religioso, no se habla tampoco de la connotación y la influencia religiosa del momento, no se habla del tiempo que tardaron construyendo ese palacio, y se ve como se adquiría el estatus, la alcurnia, las posesiones, ladrones esos, adueñandose y repartiendo tierras, y personas, que horror. Cómo se hacían poderosos a costa nuestra. Que feo la manera en la que conocen ellos de ese edificio, como lo exaltan, dejando de lado la historia detrás, las personas que estan tras bastidores.
El inicio del Palacio de los Condes de Santiago de Calimaya,sobre el cual se estableció el Museo de la Ciudad de México que observamos en este vídeo, se remonta a principios del siglo XVI, cuando apenas se iniciaba el establecimiento de la nobleza española en el territorio mexicano. Capta mi atención la forma en que utilizaron las cabezas de serpientes del templo mayor de los indígenas mexicanos en la construcción de este castillo español, lo que desde mi punto de vista tiene un carácter simbólico de dominación y conquista y hasta me invita a suponer que dichas cabezas de serpiente fueron robadas por los españoles, como es de esperarse en este contexto, así también me convoca a reflexionar que probablemente para la construcción y mantenimiento de este castillo se valieron de la explotación de indígenas, quienes producto de la conquista española pasaron de ser libres a esclavos, su dignidad y costumbres fue reducida a la nada por quienes provenían de occidente para validar un proceso de invasión, robos, destrucción, imposición, apropiación y dominación de cuerpos, territorios, bienes y naturaleza.
ResponderEliminarNo puede faltar la presencia de elementos relacionados con el catolicismo desde donde se apoyaban para llevar acabo todas sus aberraciones contra los nativos mexicanos, sus robos, explotación, violaciones y masacres.
ResponderEliminarEs interesante notar como en estas visitas guiadas a este Museo (otrora Palacio de los Condes de Calimaya) se resalta el edificio como una verdadera “joya arquitectónica” y como un símbolo emblemático de la arquitectura antigua de la ciudad de México. El guía pretende mostrarnos un aspecto de la “herencia de los antepasados” por la que, según expresa, los mexicanos deberían sentirse muy orgullosos. Además la forma en que está estructurada esa visita guiada, quizás todo lo que encontremos además en una visita virtual a ese museo nos va a hablar en los mismos términos de la importancia y el valor histórico de este antiguo palacio. Sin embargo me parece que sería mucho más edificante para quienes lo visiten, ya sea presencialmente o por medio de su sitio virtual, que se elaborara una explicación más acorde con lo que sucedía en aquel momento de la historia de colonización por parte de los españoles, principalmente en tierras mexicanas. Considero que ese protocolo de una visita por el museo debería hacer alusión a algunos de los aspectos que menciono a continuación.
ResponderEliminarLos orígenes de este palacio se remontan al siglo XVI, cuando el conquistador Hernán Cortés, uno de los mayores genocidas de la conquista, repartió los solares más cercanos al Templo Mayor de los mexicas entre sus compañeros de armas y colaboradores más allegados. Tal fue el caso de Juan Gutiérrez Altamirano, ex gobernador de Cuba, corregidor de Texcoco y casado con una prima de Cortés. Él recibió en dote uno de los solares mejor ubicados sobre la calzada de Iztapalapa, entre otras prerrogativas.
Resulta muy claro entonces que esa “repartición” de los mejores solares”, no es otra cosa que el resultado de la expropiación de las tierras a los indígenas, dentro de ese proceso de conquista caracterizado por masacre y dominación hacia la población indígena. En ese afán de acumular riquezas, los españoles se basaron en la violencia y la ideología de la “evangelización” para tomar posesión en “nombre de la Corona” de las tierras, oro y los mismos indígenas como esclavos.
En el vídeo al mostrar el palacio señala en la esquina inferior derecha una cabeza de serpiente, la cual es un monolito ornamental que perteneció al Templo Mayor. Como bien lo explica Raúl García en “Micropolíticas del Cuerpo”, ese sometimiento implicaba borrar la otra cultura sobre todo cuando se cree que las costumbres de los otros no se adecúan a sus criterios. El Templo mayor era utilizado por los mexicas como un adoratorio de las deidades de la guerra y la lluvia. Podemos imaginar entonces que para los conquistadores esto no calzaba en ningún sentido con su cultura cristiana de divinidad, por lo tanto se justifica desde ahí la destrucción de templos tan importantes como este y utilizar algunas piezas verdaderamente artísticas para adornar las mansiones de los españoles.
Siguiendo con el origen y contexto histórico en el que se levantan edificaciones como este castillo es interesante anotar que muchos años después, uno de los descendientes de Juan Gutiérrez Altamirano, contrajo matrimonio con una nieta del virrey Luís de Velasco. Debido a esto, ese señor recibió la merced real de Felipe III en la que se le otorgó el título de Conde de Santiago de Calimaya en 1616. Por lo tanto ya con un título nobiliario la casa fue remozada acorde con la alcurnia que tenían ahora. En el video la visita guiada destaca la arquitectura interna de las columnas y la capilla familiar como un símbolo de abolengo y de intensa actividad social. Con una mirada más crítica, estas visitas deberían resaltar más bien el carácter parasitario de las clases ociosas de la época a sabiendas que mientras más cuantiosas eran las riquezas más se incrementaba el número de la clase ociosa y su propensión al consumo de lujos. Mientras los indígenas, verdaderos propietarios de esas tierras y riquezas sufrían mayor pobreza, hambre y explotación. Y no puede omitir el protocolo de esa visita que esa historia define además las condiciones de desigualdad social y económica del aquí y el ahora.
ResponderEliminarEsa es mi propuesta de una visita guiada a cualquier museo que muestre historia de colonización de América. ¿Qué otras ideas se les ocurrirían?