Estoy sorprendid@ de la inversión ideológica, supongo que departe del gobierno Guatemalteco, (y por supuesto estadounidense) se trata de una fundación contra el terrorismo, el artículo se llama:La Farsa del genocidio en Guatemala, conspiración marxista desde la iglesia católica, este es el link: http://asociacionepm.org/wp-content/uploads/2013/04/LA-FARSA-DEL-GENOCIDIO-EN-GUATEMALA5-1.pdf Es un documento de 20 páginas, fría y plenamente organizado en la "limpieza" del proceso military de genocidio en Guatemala, imaginen ustedes termina con una foto que se titula:El precio por defender Guatemala:que ahora nombren genocidas a quienes entregaron la vida por la patria.
Ese tipo de patrañas desde el poder, muestran una vez más como los asesinos se salen con las suyas, o que lo diga el señor Ríos Montt, les muestro un documento de una noticia que ustedes ya conocerán, pero que la misma manera o peor, indignan fuertemente, se trata de la absolución de la sentencia a Ríos Montt, adjunto dos notas de periódicos Guatemaltecos, favor leerlos, tras haber sido condenado a 80 años de prisión por genocidio, le absuelven alegando procedimiento legal incompleto, aquí adjunto dos fuentes:
Impunidad como siempre, la verdad Aida y compañeros es que ni con penas de muerte se podrá condenar tanta muerte y miseria, y lo peor de todo es que las condiciones de muchos de estos pueblos siguen siendo deplorables, no les han dejado en paz, en libertad, siguen siendo oprimidos, despojados de sus derechos, ultrajados, utilizando quizá otros métodos, otras formas, pero se les sigue causando su muerte, muerte a su costumbres, muerte a sus tradiciones, muerte a su ideología, lo que hacen con ellos es exhibirlos, utilizarlos, pero en Guatemala hoy en dia, el pueblo indígena es reprimido, siguen viviendo con el enemigo, con los causantes de toda esta tragedia, el pueblo de guatemala sigue sin reconocer su valentía, y su valor como habitantes de su país, es una burla ver como despues de conocer sus historias, escuchar sus declaraciones, no se ven cambios reales en la sociedad guatemalteca. Por otro lado indignante el proceso judicial que se le ha dado a este caso en particular. Estas cosas son las que nos han llegado a nosotros, cuantas más seguiran en el silencio, en secreto, en el olvido. Muchas cosas no nos han sido descubiertas. Crimenes atrocez, abuso de poder y de armas, una reforma que no llega, el cambio ausente. Me gustaría conocer los cambios de la Guatemala de los 80's y ahora del 2000. Me atrevería a decir que no hay. Solo distraen nuestra atención con actos del pasado y posiblemente en unos años descubramos más de estos crimenes. ¿cuanto nos tomó darnos cuenta de esto? ¿cuanto nos tomará el cambio real?
Me puso la piel de gallina, el ver y escuchar a ese señor hablar de la selva, de la Tierra, del medio ambiente con ese aprecio genuino, del valor que para ellos tiene, como medio de subsistencia, como la Tierra los acoge, los cobija, los alimenta, esa visión tan ajena a nosotros de lo que realmente significa el uso que debe darsele a los recursos naturales y bueno en general la reforma agraria necesaria para tantos países, lucha que defiende desde hace mucho el MTS (Movimiento de los Sin Tierra de Brasil).
Sin duda alguna una historia devastadora, no solo por la manera en que trataron abusaron, de esta población indígena, violentando todos sus derechos su manera pacifica de vivir, sus condiciones , la insurgencia de la guerrilla, sumándose los indígenas ya que en algunos de los casos ellos lo ven como una opción, para salvarse ellos o a sus familias siendo casi la única alternativa de sobre vivencia, lo mas vergonzoso es que después de tantos acuerdos de Derechos Humanos y socioeconomicos siguen sumergidos en toda una mentira, y como siempre la población mas vulnerable es la mas afectada. Donde se encuentran los niños y las mujeres. Escuchar a este ser humano como se le quebranta la voz al ver como reclama su tierra para poder sembrarla lo que realmente vale para ellos, como urge que realmente se ampare una reforma agraria para ellos con todos los beneficios que ellos se merecen, cuantos secretos, abusos de poder, quedaran en enterrados y callados en esos huesos que han encontrado, solo la madre naturaleza lo sabe y los llora...
Parte de nuestra Centroamérica ensangrentada, testimonios de las y los sobrevivientes de las masacres y represiones vividas por los pueblos indigenas y campesinos guatemaltecos. Un documental para enriquecer la conciencia histórica como centroamerican@s. De nuevo un escenario en el cual los enemigos de los Estados capitalistas resultan ser precisamente aquellos que buscan la redistribución de la riqueza, el bienestar de las clases marginadas, de los excluidos, de los más desprotegidos e ignorados por el sistema; Tal como se observa en el documental: “Tierra Arrasada”, el presidente de Guatemala Jacobo Arbenz, fue juzgado de comunista, para ser finalmente derrocado por los grupos de derecha del país, conformada por los grandes terratenientes, empresarios transnacionales y la clase política, con la ayuda de EEUU, que junto a ellos también veía en peligro sus intereses por el hecho de que la “Reforma agraria” impulsada por Arbenz, constituía a su vez una amenaza para la United Fruit Company, empresa estadounidense que para ese entonces controlaba todas las operaciones y ganancias del monopolio bananero en el país “gran cantidad de tierras, telecomunicaciones y hasta el puerto” . En un contexto donde el 0.2% de la población era dueña del 40% de las tierras cultivables del país, siendo el mismo principalmente agrícola, era urgente una reforma agraria, sin embargo tal reforma era indeseable y de carácter “comunista” para la CIA y los intereses estadounidenses, por lo cual decidieron apoyar los terratenientes y políticos resentidos por la reforma y con su patrocinio colaborar para eliminar a Arbenz y la “amenaza comunista” del escenario político en 1954. Tras este acontecimiento transcurrieron aproximadamente 6 años, para que el descontento del pueblo de campesinos (as) e indígenas guatemaltecos, víctimas de la desprotección estatal, carentes de tierras donde sembrar y de oportunidades para su subsistencia y desarrollo iniciaran un movimiento de insurgentes y conformasen la guerrilla, lo que iniciaría el conflicto armado y ante ello, los grupos en el poder asumirían la represión y la violencia como su principal alternativa en lo que ellos llamarían la búsqueda del orden social. El conflicto armado fue aumentando la intensidad hasta dar por iniciado un proceso de masacres en los años 80´s; tal como se expone en este documental, durante la política de “Tierra Arrasada” que inició con Efraín Ríos Month, se destruyó la cantidad de 440 aldeas, con ello la destrucción de la naturaleza y el aniquilamiento de todas vidas humanas que allí encontrasen, sin antes someter a gran cantidad de víctimas inocentes, entre ellas mujeres y niños a infinidad de abusos y terror, violaciones sexuales, chantajes y tortura. De acuerdo a los datos expuestos en el este documental, el gobierno de Ríos Month recibió patrocinio de EEUU e Israel durante su política de exterminio, valiéndose de la fuerza y armamento de 1, 000,000 de paramilitares, acabando con la vida de aproximadamente 200,000 mil personas en el territorio de IXCAN, y dejando 400,000 exiliados y 1, 000,000 de desplazados internos, quienes perdieron todos sus bienes y pertenencias; tras este contexto pareciera que en Guatemala quienes tienen garantizados los llamados Derechos Humanos son aquellos mayormente beneficiados por el poder económico, la corrupción y el capitalismo salvaje. Depredación y desgracia de estas dimensiones no puede saldarse con la muerte de Ríos Month, jamás la muerte de un despreciable genocida podrá equivaler a la muerte de las miles de víctimas inocentes masacradas en este conflicto, tampoco la muerte de Ríos Month sanará el dolor y los traumas humanos, ni la destrucción de la naturaleza que ha marcado esta parte de la historia política y social de Guatemala.
Me parece relevante destacar del documental que tanto en Guatemala como en otros países centroamericanos a lo largo de su historia política han sido mayoritariamente gobernados por regímenes autoritarios, conducidos en forma directa por el ejército o por gobiernos civiles subordinados a la institución armada. En el caso de Guatemala, la vida política durante la mayor parte del siglo XX se caracterizó por la inestabilidad, los golpes de estado, las elecciones fraudulentas, la represión estatal y la violencia para “resolver” diferencias. Vemos también como se implementó la política de Tierra Arrasada como un mecanismo del Estado militar para contrarrestar la insurgencia de aquellos que alzaban su voz para acabar con las injusticias. Hablar de 440 aldeas destruidas, 200 mil asesinados y 45 mil desaparecidos son cifras que demuestran lo insólito de una guerra.
Sin embargo, mi intención al comentar el contenido del documental sobre “Guatemala La Tierra Arrasada” no es la de centrarme en el análisis histórico acerca de la guerra civil, más bien me gustaría referirme a la situación de los indígenas en la actualidad, en palabras de Rigoberta Menchú: “El horror es una historia del presente”. Esto porque me parece de suma importancia revisar el papel que la población indígena ocupa hoy en la agenda nacional de las políticas gubernamentales y con ello intentar conocer cuál es su situación en cuanto al acceso a vivienda, alimentación, salud y educación en la posguerra. Mi comentario se dirige más bien a cuestionarse y tratar de clarificar lo que hace en la actualidad el gobierno guatemalteco por reivindicar los derechos de esta población tan masacrada durante la colonia y más aún en esa guerra civil que duró más de 30 años.
Explorando diversas fuentes es factible observar que posterior a los acuerdos de paz firmados en 1996, el Estado guatemalteco no ha cumplido con los compromisos en materia de Derechos Humanos de los indígenas. Cada vez se observa más incompleto el desarrollo social del país, derivado de las mismas condiciones de desigualdad que viven los pueblos indígenas. Según la Revista Humanum, publicada por el PNUD (marzo 2012) desde los datos obtenidos por una investigación realizada por ese organismo, afirman que el proceso de incorporación de los pueblos indígenas al proceso de desarrollo ha sido complicado. De acuerdo con los investigadores, aún persisten brechas en ámbitos tan importantes como el acceso a la salud, a la educación y a las condiciones materiales para el bienestar. Las políticas de participación de los indígenas son escasas. La investigación también presenta estimaciones de pobreza y desigualdad tanto para los pueblos indígenas en general como para las comunidades lingüísticas mayas mayoritarias (Mam, K´iche´, Q´eqchi´, y Kaqchikel). Se habla de un aumento de la pobreza, alcanzando a un 75% de la población (Según consta en datos recopilados por esa entidad en el año 2006).
En Guatemala coexisten 25 comunidades lingüísticas, divididas en cuatro pueblos (maya, garífuna, xinca y mestiza). Del total de la población, el 40% es indígena, y habita en su mayoría, en la región noroccidental del país, en donde coexisten los mayores índices de pobreza y ruralidad. El gasto público en salud al año 2010, fue del 2.5% del PIB, sin cambios sustanciales desde el año 2006 y según la OPS (Organización Panamericana de la Salud), es el más bajo de Centroamérica.
Quizás si damos una mirada general a la situación actual del país Guatemalteco encontramos que los procesos de democratización en Guatemala desde los acuerdos de paz, han tenido logros, pero también persisten muchas debilidades que se perpetúan en el tiempo. Diversos expertos en Derechos Humanos mencionan que entre las debilidades se cuentan la inestabilidad, una arraigada influencia militar en ciertos temas, la alta corrupción en la esfera pública, insuficiente inversión del estado en lo social, un sistema tributario inadecuado, creciente pobreza, alta tasa de desempleo y un constante irrespeto a los derechos humanos. En medio de todas estas debilidades, la comunidad indígena, la parte más rezagada de la población, es la que más sufre una desigualdad social que es evidente además en el papel mediocre de las instituciones para garantizar justicia social.
En relación con el empleo la incorporación indígena se da en condiciones precarias. Los pueblos indígenas trabajan principalmente en el sector informal, lo que implica un grave déficit en los ingresos de sus familias y bajo acceso a servicios mínimos para su bienestar. El salario mínimo mensual en Guatemala está estimado en (Q 1,966.93) y un trabajador indígena generalmente gana (Q 1,255.38). (Datos tomados del Instituto Nacional de Estadística (INE), febrero 2013).
En la dimensión de educación, se observa que todavía 4 de cada 10 personas indígenas no saben leer y escribir, y en promedio solo logran completar 3 años de escolaridad. Si se trata de entender el mismo fenómeno por sexo y comunidad lingüística, las diferencias son mayores, específicamente para las mujeres Q’eqchi’, que poseen el mayor nivel de monolingüismo, lo que disminuye sus posibilidades de inserción laboral y aumenta su condición de exclusión.
El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social implementó desde 1996 el Sistema Integral de Atención en Salud (SIAS), como parte de la reforma de la atención primaria en el territorio guatemalteco. Aunque en la actualidad casi todas las comunidades tienen un puesto de salud, no suelen estar equipados y no cuentan con medicamentos ni con personal para ofrecer servicios a la comunidad. Un médico pasa consulta una vez al mes. Estas condiciones revelan que solamente el 57.37% de la población está cubierta por los servicios de salud, situación que no cumple con la prestación universal de los servicios en lo que se refiere al tema de salud. En una medición realizada entre el 2008 y 2009 se encontró que la tasa de mortalidad en niños menores de 5 años alcanzó un promedio de 42 por cada 1000. Además las autoridades de salud reconocen que aún persisten marcadas diferencias entre la mortalidad de niñas y niños del área urbana o rural y entre quienes son indígenas o no indígenas. El sistema de salud guatemalteco en su “Plan Operativo Anual” elaborado en el 2012 para ejecutar en el 2013, reconoce que no ha podido asegurar el derecho a la salud de la población, específicamente aquella que vive en condiciones de carencia, exclusión y vulnerabilidad, demostrando con ello una incapacidad para reducir problemas de salud, entre los que se cuentan como prioritarios la mortalidad materno-neonatal y la desnutrición crónica infantil.
El actual presidente de Guatemala, General Otto Pérez Molina, en su plan de gobierno presenta una “Agenda del Cambio 2012-2016” en la que se mencionan las propuestas prioritarias para atender los problemas del país y de la población en el término de 4 años. Según esto, el gobierno se enfocará entre otras cosas en: el fortalecimiento Institucional, Hambre Cero, Hogares Saludables. Asegura el presidente que “su intención es retomar el camino hacia la construcción de una Guatemala segura, próspera y solidaria”, además señala un especial compromiso con los segmentos de la población indígena y ladina en situación de pobreza, exclusión y vulnerabilidad, a través de acciones combinadas.
Ante esos planteamientos del gobierno actual cabe preguntarse cuantos en el pasado, desde que finalizó la guerra civil y se firmaron los acuerdos de paz, han propuesto lo mismo y todo se ha quedado escrito en el papel como planes irrealizables, ya que por múltiples razones a lo largo de la historia ha habido y sigue habiendo un olvido de la clase política hacia los indígenas, no solo en Guatemala sino en toda la región. El enfoque de desarrollo de los países latinoamericanos basado en un modelo de globalización ha dejado al margen a los pueblos indígenas. La falta de voluntad política para la asignación de recursos y la discriminación sigue siendo un problema de graves repercusiones en el desarrollo integral de los indígenas. Ciertamente el bienestar y el progreso de estos pueblos es un asunto del Estado, por lo tanto debe hacerse un proyecto de país que se oriente a eliminar las barreras y desventajas que impiden a la población indígena un acceso digno a los más elementales recursos para garantizar un óptimo nivel de vida. Pero que tan imposible parece ser pasar de las palabras a los hechos… Como bien lo dijera una representante de la ONU refiriéndose al nivel de desarrollo de los indígenas de la Región: “Reconocer sus derechos no es un favor sino un proceso que celebre la diversidad como riqueza, se debe superar el rezago y destinar recursos”.
Ver este documental, como tantas historias de vida de los genocidios de la historia, ha sido de gran impacto, y de gran frustración como personas como Ríos Montt pueda salir de la cárcel, y s epoda justificar diciendo que buscaba salvar a su país, pero no debería de sorprender que en los discursos políticos, ellos son las víctimas y los salvadores de la patria, y nosotros los que no hemos hecho más que criticar, sin embargo, aunque la información formal u oficial trata de negar la parte más cruel de la historia de estos procesos en que gente inocente pierde la vida, defendiendo lo poco que tienen frente a un sistema estructurado, donde quienes tienen el poder y se aprovechan de su investidura para cometer todo tipo de crimines, sin ser juzgados y ni pensar que paguen su condena, pues su argumento es tal que las personas que no viven ese contexto lo creen y que aunado a esto los medios de comunicación no sea imparciales, sino que también pueden actuar a sus intereses y a intereses con quienes trabajan, ayuda a generar la idea de que “aquí no pasa nada” o “no ha pasado nada”. Cuando hablamos de crímenes de genocidio.
Es triste, desgarrador, ver parte de esta historia en la que no hemos y nos han hecho vernos ajenos, cuando sabemos que es parte de nosotros. De ver y escuchar a través de estas historias de vida, el contexto de pobreza, abandono y violencia cruel y despiadada en la que vivían nuestros hermanos, y que los discursos políticos siempre pesaron más, pues eran los grupos de políticos y empresarios que dominan más que las de los ciudadanos y que nosotros como pueblos indígenas. Sabemos que Guatemala en su mayoría tiene poblaciones originarias, que fueron arrasadas, fueron asesinadas sin el más mínimo pudor por el respeto a la muerte.
Es claro, en el documento que ha compartido la compañera Aída, ver el nivel y el rol de los medios de comunicación y los entes de poder en este contexto. De cómo pierden la vida los que se animan a alzar la voz y a ser escuchados, y tal vez podría decir que no está fuera de nuestra realidad actual. Muchos seguimos viviendo en este sistema, mas estructurado, pero seguimos sujetos a estos entes de poder que pueden hacer lo que decidan, tal vez no a un nivel de genocidio, pero si un acoso político y violento, buscando la intimidación a quienes han alzado la voz, así como la violencia de las instituciones creadas por el estado, no es coincidencia que después de treinta años, el EZLN siga siendo perseguido y violentado por la política mexicana.
Y finalmente, es más cruel ver que quienes son los ojos de los ciudadanos, como los medios de comunicación, jueguen con el sistema y nieguen las realidades de los contextos. No obstante, también se entiende que lo hagan por temor por su integridad, pues en los últimos años, ser periodista ha implicado ser asesinado cuando no se juega con este sistema.
Se pueden nombrar desencadenantes que promueven la crisis a nivel nacional, entre ellos se tiene la segregación social producto de que los recursos productivos estaban concentrados en unos pocos, crecimiento mercantil que provocó cambios en el uso de los mismos lo que ahondó la desigualdad, asimismo la reforma agraria que afectó los intereses de la United Fruit Company (UFCO), los presidentes entre 1970 y 1986 quienes fueron oficiales de alto rango, así como la ruptura de relaciones militares con Estados Unidos por lo que se crea una estrategia contrairsugente de gran alcance que además de las tácticas militares se incluye la política y la economía. Entre los testimonios más relevantes están “Nos metieron el miedo y por eso tuvimos que escapar, una simple firma no resuelve los conflictos” se dan espacios de negociación sin respuesta por parte del gobierno que propicia la construcción de clima de miedo.
La ira, cólera, venganza al ver que aparecían los cuerpos de amigos fue motivo de la radicalización a la violencia el triunfo de cuba ayudó a eso
La guerra es una institución donde se desarrolla lo mejor y lo peor fenómeno político y cultural donde surge la violencia
La guerra y la política son fenómenos complejos en estas situaciones especificas afloran lo peor
Estimad@s compañer@s,
ResponderEliminarEstoy sorprendid@ de la inversión ideológica, supongo que departe del gobierno Guatemalteco, (y por supuesto estadounidense) se trata de una fundación contra el terrorismo, el artículo se llama:La Farsa del genocidio en Guatemala, conspiración marxista desde la iglesia católica, este es el link:
http://asociacionepm.org/wp-content/uploads/2013/04/LA-FARSA-DEL-GENOCIDIO-EN-GUATEMALA5-1.pdf
Es un documento de 20 páginas, fría y plenamente organizado en la "limpieza" del proceso military de genocidio en Guatemala, imaginen ustedes termina con una foto que se titula:El precio por defender Guatemala:que ahora nombren genocidas a quienes entregaron la vida por la patria.
Ese tipo de patrañas desde el poder, muestran una vez más como los asesinos se salen con las suyas, o que lo diga el señor Ríos Montt, les muestro un documento de una noticia que ustedes ya conocerán, pero que la misma manera o peor, indignan fuertemente, se trata de la absolución de la sentencia a Ríos Montt, adjunto dos notas de periódicos Guatemaltecos, favor leerlos, tras haber sido condenado a 80 años de prisión por genocidio, le absuelven alegando procedimiento legal incompleto, aquí adjunto dos fuentes:
http://www.nuevatribuna.es/articulo/america-latina/proceso-abierto-espana-fue-muy-importante-guatemala/20131023113447097628.html
http://www.elperiodico.com.gt/es/20131026/pais/236826
Saludos cordiales!
Impunidad como siempre, la verdad Aida y compañeros es que ni con penas de muerte se podrá condenar tanta muerte y miseria, y lo peor de todo es que las condiciones de muchos de estos pueblos siguen siendo deplorables, no les han dejado en paz, en libertad, siguen siendo oprimidos, despojados de sus derechos, ultrajados, utilizando quizá otros métodos, otras formas, pero se les sigue causando su muerte, muerte a su costumbres, muerte a sus tradiciones, muerte a su ideología, lo que hacen con ellos es exhibirlos, utilizarlos, pero en Guatemala hoy en dia, el pueblo indígena es reprimido, siguen viviendo con el enemigo, con los causantes de toda esta tragedia, el pueblo de guatemala sigue sin reconocer su valentía, y su valor como habitantes de su país, es una burla ver como despues de conocer sus historias, escuchar sus declaraciones, no se ven cambios reales en la sociedad guatemalteca. Por otro lado indignante el proceso judicial que se le ha dado a este caso en particular. Estas cosas son las que nos han llegado a nosotros, cuantas más seguiran en el silencio, en secreto, en el olvido. Muchas cosas no nos han sido descubiertas. Crimenes atrocez, abuso de poder y de armas, una reforma que no llega, el cambio ausente.
ResponderEliminarMe gustaría conocer los cambios de la Guatemala de los 80's y ahora del 2000. Me atrevería a decir que no hay. Solo distraen nuestra atención con actos del pasado y posiblemente en unos años descubramos más de estos crimenes. ¿cuanto nos tomó darnos cuenta de esto? ¿cuanto nos tomará el cambio real?
Me puso la piel de gallina, el ver y escuchar a ese señor hablar de la selva, de la Tierra, del medio ambiente con ese aprecio genuino, del valor que para ellos tiene, como medio de subsistencia, como la Tierra los acoge, los cobija, los alimenta, esa visión tan ajena a nosotros de lo que realmente significa el uso que debe darsele a los recursos naturales y bueno en general la reforma agraria necesaria para tantos países, lucha que defiende desde hace mucho el MTS (Movimiento de los Sin Tierra de Brasil).
ResponderEliminarSin duda alguna una historia devastadora, no solo por la manera en que trataron abusaron, de esta población indígena, violentando todos sus derechos su manera pacifica de vivir, sus condiciones , la insurgencia de la guerrilla, sumándose los indígenas ya que en algunos de los casos ellos lo ven como una opción, para salvarse ellos o a sus familias siendo casi la única alternativa de sobre vivencia, lo mas vergonzoso es que después de tantos acuerdos de Derechos Humanos y socioeconomicos siguen sumergidos en toda una mentira, y como siempre la población mas vulnerable es la mas afectada. Donde se encuentran los niños y las mujeres.
ResponderEliminarEscuchar a este ser humano como se le quebranta la voz al ver como reclama su tierra para poder sembrarla lo que realmente vale para ellos, como urge que realmente se ampare una reforma agraria para ellos con todos los beneficios que ellos se merecen, cuantos secretos, abusos de poder, quedaran en enterrados y callados en esos huesos que han encontrado, solo la madre naturaleza lo sabe y los llora...
Parte de nuestra Centroamérica ensangrentada, testimonios de las y los sobrevivientes de las masacres y represiones vividas por los pueblos indigenas y campesinos guatemaltecos. Un documental para enriquecer la conciencia histórica como centroamerican@s.
ResponderEliminarDe nuevo un escenario en el cual los enemigos de los Estados capitalistas resultan ser precisamente aquellos que buscan la redistribución de la riqueza, el bienestar de las clases marginadas, de los excluidos, de los más desprotegidos e ignorados por el sistema;
Tal como se observa en el documental: “Tierra Arrasada”, el presidente de Guatemala Jacobo Arbenz, fue juzgado de comunista, para ser finalmente derrocado por los grupos de derecha del país, conformada por los grandes terratenientes, empresarios transnacionales y la clase política, con la ayuda de EEUU, que junto a ellos también veía en peligro sus intereses por el hecho de que la “Reforma agraria” impulsada por Arbenz, constituía a su vez una amenaza para la United Fruit Company, empresa estadounidense que para ese entonces controlaba todas las operaciones y ganancias del monopolio bananero en el país “gran cantidad de tierras, telecomunicaciones y hasta el puerto” .
En un contexto donde el 0.2% de la población era dueña del 40% de las tierras cultivables del país, siendo el mismo principalmente agrícola, era urgente una reforma agraria, sin embargo tal reforma era indeseable y de carácter “comunista” para la CIA y los intereses estadounidenses, por lo cual decidieron apoyar los terratenientes y políticos resentidos por la reforma y con su patrocinio colaborar para eliminar a Arbenz y la “amenaza comunista” del escenario político en 1954. Tras este acontecimiento transcurrieron aproximadamente 6 años, para que el descontento del pueblo de campesinos (as) e indígenas guatemaltecos, víctimas de la desprotección estatal, carentes de tierras donde sembrar y de oportunidades para su subsistencia y desarrollo iniciaran un movimiento de insurgentes y conformasen la guerrilla, lo que iniciaría el conflicto armado y ante ello, los grupos en el poder asumirían la represión y la violencia como su principal alternativa en lo que ellos llamarían la búsqueda del orden social.
El conflicto armado fue aumentando la intensidad hasta dar por iniciado un proceso de masacres en los años 80´s; tal como se expone en este documental, durante la política de “Tierra Arrasada” que inició con Efraín Ríos Month, se destruyó la cantidad de 440 aldeas, con ello la destrucción de la naturaleza y el aniquilamiento de todas vidas humanas que allí encontrasen, sin antes someter a gran cantidad de víctimas inocentes, entre ellas mujeres y niños a infinidad de abusos y terror, violaciones sexuales, chantajes y tortura.
De acuerdo a los datos expuestos en el este documental, el gobierno de Ríos Month recibió patrocinio de EEUU e Israel durante su política de exterminio, valiéndose de la fuerza y armamento de 1, 000,000 de paramilitares, acabando con la vida de aproximadamente 200,000 mil personas en el territorio de IXCAN, y dejando 400,000 exiliados y 1, 000,000 de desplazados internos, quienes perdieron todos sus bienes y pertenencias; tras este contexto pareciera que en Guatemala quienes tienen garantizados los llamados Derechos Humanos son aquellos mayormente beneficiados por el poder económico, la corrupción y el capitalismo salvaje.
Depredación y desgracia de estas dimensiones no puede saldarse con la muerte de Ríos Month, jamás la muerte de un despreciable genocida podrá equivaler a la muerte de las miles de víctimas inocentes masacradas en este conflicto, tampoco la muerte de Ríos Month sanará el dolor y los traumas humanos, ni la destrucción de la naturaleza que ha marcado esta parte de la historia política y social de Guatemala.
Me parece relevante destacar del documental que tanto en Guatemala como en otros países centroamericanos a lo largo de su historia política han sido mayoritariamente gobernados por regímenes autoritarios, conducidos en forma directa por el ejército o por gobiernos civiles subordinados a la institución armada. En el caso de Guatemala, la vida política durante la mayor parte del siglo XX se caracterizó por la inestabilidad, los golpes de estado, las elecciones fraudulentas, la represión estatal y la violencia para “resolver” diferencias. Vemos también como se implementó la política de Tierra Arrasada como un mecanismo del Estado militar para contrarrestar la insurgencia de aquellos que alzaban su voz para acabar con las injusticias. Hablar de 440 aldeas destruidas, 200 mil asesinados y 45 mil desaparecidos son cifras que demuestran lo insólito de una guerra.
ResponderEliminarSin embargo, mi intención al comentar el contenido del documental sobre “Guatemala La Tierra Arrasada” no es la de centrarme en el análisis histórico acerca de la guerra civil, más bien me gustaría referirme a la situación de los indígenas en la actualidad, en palabras de Rigoberta Menchú: “El horror es una historia del presente”. Esto porque me parece de suma importancia revisar el papel que la población indígena ocupa hoy en la agenda nacional de las políticas gubernamentales y con ello intentar conocer cuál es su situación en cuanto al acceso a vivienda, alimentación, salud y educación en la posguerra. Mi comentario se dirige más bien a cuestionarse y tratar de clarificar lo que hace en la actualidad el gobierno guatemalteco por reivindicar los derechos de esta población tan masacrada durante la colonia y más aún en esa guerra civil que duró más de 30 años.
Explorando diversas fuentes es factible observar que posterior a los acuerdos de paz firmados en 1996, el Estado guatemalteco no ha cumplido con los compromisos en materia de Derechos Humanos de los indígenas. Cada vez se observa más incompleto el desarrollo social del país, derivado de las mismas condiciones de desigualdad que viven los pueblos indígenas. Según la Revista Humanum, publicada por el PNUD (marzo 2012) desde los datos obtenidos por una investigación realizada por ese organismo, afirman que el proceso de incorporación de los pueblos indígenas al proceso de desarrollo ha sido complicado. De acuerdo con los investigadores, aún persisten brechas en ámbitos tan importantes como el acceso a la salud, a la educación y a las condiciones materiales para el bienestar. Las políticas de participación de los indígenas son escasas. La investigación también presenta estimaciones de pobreza y desigualdad tanto para los pueblos indígenas en general como para las comunidades lingüísticas mayas mayoritarias (Mam, K´iche´, Q´eqchi´, y Kaqchikel). Se habla de un aumento de la pobreza, alcanzando a un 75% de la población (Según consta en datos recopilados por esa entidad en el año 2006).
En Guatemala coexisten 25 comunidades lingüísticas, divididas en cuatro pueblos (maya, garífuna, xinca y mestiza). Del total de la población, el 40% es indígena, y habita en su mayoría, en la región noroccidental del país, en donde coexisten los mayores índices de pobreza y ruralidad. El gasto público en salud al año 2010, fue del 2.5% del PIB, sin cambios sustanciales desde el año 2006 y según la OPS (Organización Panamericana de la Salud), es el más bajo de Centroamérica.
Quizás si damos una mirada general a la situación actual del país Guatemalteco encontramos que los procesos de democratización en Guatemala desde los acuerdos de paz, han tenido logros, pero también persisten muchas debilidades que se perpetúan en el tiempo. Diversos expertos en Derechos Humanos mencionan que entre las debilidades se cuentan la inestabilidad, una arraigada influencia militar en ciertos temas, la alta corrupción en la esfera pública, insuficiente inversión del estado en lo social, un sistema tributario inadecuado, creciente pobreza, alta tasa de desempleo y un constante irrespeto a los derechos humanos. En medio de todas estas debilidades, la comunidad indígena, la parte más rezagada de la población, es la que más sufre una desigualdad social que es evidente además en el papel mediocre de las instituciones para garantizar justicia social.
ResponderEliminarEn relación con el empleo la incorporación indígena se da en condiciones precarias. Los pueblos indígenas trabajan principalmente en el sector informal, lo que implica un grave déficit en los ingresos de sus familias y bajo acceso a servicios mínimos para su bienestar. El salario mínimo mensual en Guatemala está estimado en (Q 1,966.93) y un trabajador indígena generalmente gana (Q 1,255.38). (Datos tomados del Instituto Nacional de Estadística (INE), febrero 2013).
En la dimensión de educación, se observa que todavía 4 de cada 10 personas indígenas no saben leer y escribir, y en promedio solo logran completar 3 años de escolaridad. Si se trata de entender el mismo fenómeno por sexo y comunidad lingüística, las diferencias son mayores, específicamente para las mujeres Q’eqchi’, que poseen el mayor nivel de monolingüismo, lo que disminuye sus posibilidades de inserción laboral y aumenta su condición de exclusión.
El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social implementó desde 1996 el Sistema Integral de Atención en Salud (SIAS), como parte de la reforma de la atención primaria en el territorio guatemalteco. Aunque en la actualidad casi todas las comunidades tienen un puesto de salud, no suelen estar equipados y no cuentan con medicamentos ni con personal para ofrecer servicios a la comunidad. Un médico pasa consulta una vez al mes. Estas condiciones revelan que solamente el 57.37% de la población está cubierta por los servicios de salud, situación que no cumple con la prestación universal de los servicios en lo que se refiere al tema de salud.
En una medición realizada entre el 2008 y 2009 se encontró que la tasa de mortalidad en niños menores de 5 años alcanzó un promedio de 42 por cada 1000. Además las autoridades de salud reconocen que aún persisten marcadas diferencias entre la mortalidad de niñas y niños del área urbana o rural y entre quienes son indígenas o no indígenas. El sistema de salud guatemalteco en su “Plan Operativo Anual” elaborado en el 2012 para ejecutar en el 2013, reconoce que no ha podido asegurar el derecho a la salud de la población, específicamente aquella que vive en condiciones de carencia, exclusión y vulnerabilidad, demostrando con ello una incapacidad para reducir problemas de salud, entre los que se cuentan como prioritarios la mortalidad materno-neonatal y la desnutrición crónica infantil.
El actual presidente de Guatemala, General Otto Pérez Molina, en su plan de gobierno presenta una “Agenda del Cambio 2012-2016” en la que se mencionan las propuestas prioritarias para atender los problemas del país y de la población en el término de 4 años. Según esto, el gobierno se enfocará entre otras cosas en: el fortalecimiento Institucional, Hambre Cero, Hogares Saludables. Asegura el presidente que “su intención es retomar el camino hacia la construcción de una Guatemala segura, próspera y solidaria”, además señala un especial compromiso con los segmentos de la población indígena y ladina en situación de pobreza, exclusión y vulnerabilidad, a través de acciones combinadas.
ResponderEliminarAnte esos planteamientos del gobierno actual cabe preguntarse cuantos en el pasado, desde que finalizó la guerra civil y se firmaron los acuerdos de paz, han propuesto lo mismo y todo se ha quedado escrito en el papel como planes irrealizables, ya que por múltiples razones a lo largo de la historia ha habido y sigue habiendo un olvido de la clase política hacia los indígenas, no solo en Guatemala sino en toda la región. El enfoque de desarrollo de los países latinoamericanos basado en un modelo de globalización ha dejado al margen a los pueblos indígenas. La falta de voluntad política para la asignación de recursos y la discriminación sigue siendo un problema de graves repercusiones en el desarrollo integral de los indígenas. Ciertamente el bienestar y el progreso de estos pueblos es un asunto del Estado, por lo tanto debe hacerse un proyecto de país que se oriente a eliminar las barreras y desventajas que impiden a la población indígena un acceso digno a los más elementales recursos para garantizar un óptimo nivel de vida. Pero que tan imposible parece ser pasar de las palabras a los hechos… Como bien lo dijera una representante de la ONU refiriéndose al nivel de desarrollo de los indígenas de la Región: “Reconocer sus derechos no es un favor sino un proceso que celebre la diversidad como riqueza, se debe superar el rezago y destinar recursos”.
Ver este documental, como tantas historias de vida de los genocidios de la historia, ha sido de gran impacto, y de gran frustración como personas como Ríos Montt pueda salir de la cárcel, y s epoda justificar diciendo que buscaba salvar a su país, pero no debería de sorprender que en los discursos políticos, ellos son las víctimas y los salvadores de la patria, y nosotros los que no hemos hecho más que criticar, sin embargo, aunque la información formal u oficial trata de negar la parte más cruel de la historia de estos procesos en que gente inocente pierde la vida, defendiendo lo poco que tienen frente a un sistema estructurado, donde quienes tienen el poder y se aprovechan de su investidura para cometer todo tipo de crimines, sin ser juzgados y ni pensar que paguen su condena, pues su argumento es tal que las personas que no viven ese contexto lo creen y que aunado a esto los medios de comunicación no sea imparciales, sino que también pueden actuar a sus intereses y a intereses con quienes trabajan, ayuda a generar la idea de que “aquí no pasa nada” o “no ha pasado nada”. Cuando hablamos de crímenes de genocidio.
ResponderEliminarEs triste, desgarrador, ver parte de esta historia en la que no hemos y nos han hecho vernos ajenos, cuando sabemos que es parte de nosotros. De ver y escuchar a través de estas historias de vida, el contexto de pobreza, abandono y violencia cruel y despiadada en la que vivían nuestros hermanos, y que los discursos políticos siempre pesaron más, pues eran los grupos de políticos y empresarios que dominan más que las de los ciudadanos y que nosotros como pueblos indígenas. Sabemos que Guatemala en su mayoría tiene poblaciones originarias, que fueron arrasadas, fueron asesinadas sin el más mínimo pudor por el respeto a la muerte.
Es claro, en el documento que ha compartido la compañera Aída, ver el nivel y el rol de los medios de comunicación y los entes de poder en este contexto. De cómo pierden la vida los que se animan a alzar la voz y a ser escuchados, y tal vez podría decir que no está fuera de nuestra realidad actual. Muchos seguimos viviendo en este sistema, mas estructurado, pero seguimos sujetos a estos entes de poder que pueden hacer lo que decidan, tal vez no a un nivel de genocidio, pero si un acoso político y violento, buscando la intimidación a quienes han alzado la voz, así como la violencia de las instituciones creadas por el estado, no es coincidencia que después de treinta años, el EZLN siga siendo perseguido y violentado por la política mexicana.
Y finalmente, es más cruel ver que quienes son los ojos de los ciudadanos, como los medios de comunicación, jueguen con el sistema y nieguen las realidades de los contextos. No obstante, también se entiende que lo hagan por temor por su integridad, pues en los últimos años, ser periodista ha implicado ser asesinado cuando no se juega con este sistema.
Se pueden nombrar desencadenantes que promueven la crisis a nivel nacional, entre ellos se tiene la segregación social producto de que los recursos productivos estaban concentrados en unos pocos, crecimiento mercantil que provocó cambios en el uso de los mismos lo que ahondó la desigualdad, asimismo la reforma agraria que afectó los intereses de la United Fruit Company (UFCO), los presidentes entre 1970 y 1986 quienes fueron oficiales de alto rango, así como la ruptura de relaciones militares con Estados Unidos por lo que se crea una estrategia contrairsugente de gran alcance que además de las tácticas militares se incluye la política y la economía.
ResponderEliminarEntre los testimonios más relevantes están “Nos metieron el miedo y por eso tuvimos que escapar, una simple firma no resuelve los conflictos” se dan espacios de negociación sin respuesta por parte del gobierno que propicia la construcción de clima de miedo.
La ira, cólera, venganza al ver que aparecían los cuerpos de amigos fue motivo de la radicalización a la violencia el triunfo de cuba ayudó a eso
La guerra es una institución donde se desarrolla lo mejor y lo peor fenómeno político y cultural donde surge la violencia
La guerra y la política son fenómenos complejos en estas situaciones especificas afloran lo peor