Cuando observamos, analizamos y sobre sentimos todo lo referente a las guerras: las muertes, los heridos los desaparecidos, el dolor, la injusticia y la desesperación de nuestros hermanos centroamericanos, se puede humanamente poner en riesgo el análisis de estos conflictos y quedarnos en un limitado proceso de lamentación despolitizada, al referir esto , apunto sobre todo a la necesidad de enfocarnos en las causas profundas que llevaron al pueblo salvadoreño a defenderse y buscar desesperadamente una salida real para su hambre para la injusticia y opresión en que se ven ahogados. Sin embargo es sumamente lamentable como este ejército y gobierno de la muerte se dedica a mostrar mediante el terrorismo de su fuerza armada y poder desmedido, como la defensa de los derechos humanos no debe ni debió ser jamás emprendida por el pueblo salvadoreño. Esta es la moral y ejemplo que quiso infundir el estado y su gobierno Arena (en conjunto con las 14 familias dueñas del país) y por supuesto la mano poderosa e "invisible" de los Estados Unidos financiando todo proyecto devastador contra cualquier pueblo que quiera enmanciparse de su dominio.
Un ejemplo más de cómo se cierra la boca a muchos, muchos que deciden y sienten la necesidad de comunicar a los pueblos, a la gente, atropellos, represión, crimenes, negocios oscuros, la denuncia que ha costado tan cara a la sociedad, gente valiente, que se empodera, que se enfrenta a la injusticia social, a los privilegios, a la corrupción, al sistema. Personas que adoptan posiciones amenazantes para los opresores, la forma más sencilla quitarlos de en medio, se llevan por delante a personas y a la vez envian mensajes al resto acerca de lo que les puede suceder si siguen adelante. Voces calladas a tiros, a espada, a cuchillo, pueblos enteros a los que se les niega la información, medios de comunicación aliados a la idea de vender las noticias de la forma más conveniente y necesaria, para distorsionar las cosas. Quitemonos las vendas de los ojos e interesemonos más en conocer acerca de las verdades completas...
Me parece que por el contexto tan violento de guerra en el que se encontraba El Salvador, este tipo de asesinatos para el gobierno “es común” debido a que son una “amenaza” para ellos mismos, y el asesinato del Monseñor, es una de esas tantas muertes que se sufre y se siente, por sus ideales independientemente de su investidura, el buscaba la paz y luchaba por los derechos humanos que estaban siendo violados, y que en sistema jurídico y político no tenía cabida. En estos contexto de violencia, existen desapariciones forzadas que son crímenes que no tienen fin, que son crímenes que son vigentes en el transcurso de los años, que son crímenes que se recordaran de generación en generación por la falta de sistema de justicia, además de los incontables asesinatos, de masacres de gente humilde que no tienen nada que ver, pero como lo hizo el gobierno mexicano con la “guerra contra el narcotráfico”, fueron “daños colaterales” y se buscaba un bien común mayor, y en el de este contexto el gobierno salvadoreño se intentaba justificar sus actos mediante una búsqueda de una pacificación del país.
Considero que el mayor aporte que puedo extraer al ver este documental sobre Monseñor Romero, es la admiración por un líder religioso que pese a su investidura, estaba muy claro sobre las condiciones de opresión que vivía el pueblo salvadoreño por parte de la oligarquía y el estado fascista. Para mí su obra y planteamientos tienen un valor digno de resaltar. Con mucha valentía se enfrentó a las poderosas clases explotadoras y denunció las causas de todas las miserias del campesinado salvadoreño. Me parece muy relevante anotar que toda su acción evangelizadora se fundamenta en un llamado a la liberación de toda opresión y violencia. En este sentido predicaba que la forma más aguda en que se presentaba la violencia en El Salvador es la que la Iglesia llamaba la “violencia institucionalizada”, como producto de una situación de injusticia en la que grandes mayorías de personas se veían privadas de lo necesario para vivir. También achacaba la responsabilidad de esta violencia a las estructuras internacionales comprometidas con la globalización y en detrimento de los derechos de una gran parte de la población.
Monseñor Romero denunció también la violencia represiva del Estado ejercida por el ejército masacrando al pueblo para reprimir y eliminar cualquier manifestación de protesta ante la injusticia. Este pensamiento y liderazgo tan influyente propició su asesinato. Es necesario anotar que muchas de las ideas de liberación que expresaba Monseñor Romero venían de planteamientos emanados dentro de la misma Iglesia católica. Por ejemplo él defendía una pastoral basada en la “Opción preferencial por los pobres”, que a la vez constituían preceptos planteados desde las Conferencias Episcopales. Lo interesante de esto es que él retoma estos conceptos y los aplica de una manera más auténtica que otros con igual investidura religiosa, en su país y los restantes países centroamericanos.
Pienso que las aspiraciones de Monseñor Romero iban en mucha concordancia con preceptos que visualizaban el mensaje de la Iglesia de liberación como algo que no debería ser acaparado y manipulado por los sistemas ideológicos y políticos, porque de ser así la Iglesia no tendría autoridad para anunciar la liberación, esto constituía el centro de sus homilías. De una forma muy clara lo vemos en las siguientes citas: “Jamás olvida la Iglesia que su misión no es de orden político, social o económico…pero tampoco puede olvidar que precisamente de su misión religiosa derivan luces y energías que puedan servir para establecer y consolidar la comunidad humana…” “…Porque no es haciéndose un poder político ni haciendo otras cosas contrarias a su naturaleza y a su misión, como la Iglesia puede contribuir a la mejora de nuestro país…” (Monseñor Romero, Selección y notas de Arnoldo Mora, EDUCA, Centroamérica, 1989).
A la luz de lo anterior y pensando en nuestra realidad más próxima, Costa Rica, me gustaría resaltar lo favorable que podría ser para la población con mayor desventaja social y económica, que la Iglesia católica –que detenta un gran poderío sobre las masas- tomara un papel más activo y transformador de esa realidad de desigualdad. Pero se requiere que esto se lleve a cabo desde una plataforma de denuncia de las injusticias y planteamientos concretos para contribuir al bien común. Para lograrlo esos líderes religiosos tendrían que separarse de ese binomio privilegiado Iglesia-Estado, una separación que no es posible mientras todos los dogmas y prácticas religiosas sigan apuntando a una enajenación ideológica que junto con los aparatos de dominación del Estado perpetúan el “Status Quo” y el poderío económico de unos pocos.
Definitivamente las religiones cristianas necesitan más líderes como Monseñor Romero, valientes, solidarios con los más oprimidos, denunciantes de injusticias, auténticos en su discurso y acciones, pero sobre todo promotores de una convivencia humana más justa y liberadora.
Monseñor Romero, otra víctima inocente que fue silenciada con la muerte, por haber significado un obstáculo o riesgo para los intereses políticos de la clase política salvadoreña, que con la colaboración de los EEUU y de los “escuadrones de la muerte” instruidos en la Escuela de las Américas, optaron por desaparecer y hacer callar a todo ser humano que expresara su descontento o criticidad ante la violación de derechos humanos, la represión y la desigualdad y ante todo aquel que no quisiera ser partidario del régimen imperante.
definitivamente en tiempos turbulentos siempre aparecen personas que no tienen miedo de hablar, no se callan y denuncian las injusticias que se dan día a día, y toma un liderazgo para guiar al pueblo, sin miedo a ser silenciado, aún en medio de una gran represión política. su voz de denuncia propaga un mensaje fundamental e importante para todos los pobladores, el de la resistencia, cuando pienso en la voz de denuncia evoco el recuerdo de Parmenio Medina, que también fue silenciado al ser una voz de denuncia, sin embargo el control político y el abuso de autoridad toman ventaja y se deshacen de personas claves que pueden ayudar a generar un movimiento emancipatorio de todos aquellos que están cansados de la opresión política. aunque fue asesinado su pueblo no lo olvida y se convierte un ícono de lucha en su país recordando así que la lucha todavía se sigue dando.
Cuando observamos, analizamos y sobre sentimos todo lo referente a las guerras: las muertes, los heridos los desaparecidos, el dolor, la injusticia y la desesperación de nuestros hermanos centroamericanos, se puede humanamente poner en riesgo el análisis de estos conflictos y quedarnos en un limitado proceso de lamentación despolitizada, al referir esto , apunto sobre todo a la necesidad de enfocarnos en las causas profundas que llevaron al pueblo salvadoreño a defenderse y buscar desesperadamente una salida real para su hambre para la injusticia y opresión en que se ven ahogados. Sin embargo es sumamente lamentable como este ejército y gobierno de la muerte se dedica a mostrar mediante el terrorismo de su fuerza armada y poder desmedido, como la defensa de los derechos humanos no debe ni debió ser jamás emprendida por el pueblo salvadoreño. Esta es la moral y ejemplo que quiso infundir el estado y su gobierno Arena (en conjunto con las 14 familias dueñas del país) y por supuesto la mano poderosa e "invisible" de los Estados Unidos financiando todo proyecto devastador contra cualquier pueblo que quiera enmanciparse de su dominio.
ResponderEliminarUn ejemplo más de cómo se cierra la boca a muchos, muchos que deciden y sienten la necesidad de comunicar a los pueblos, a la gente, atropellos, represión, crimenes, negocios oscuros, la denuncia que ha costado tan cara a la sociedad, gente valiente, que se empodera, que se enfrenta a la injusticia social, a los privilegios, a la corrupción, al sistema.
ResponderEliminarPersonas que adoptan posiciones amenazantes para los opresores, la forma más sencilla quitarlos de en medio, se llevan por delante a personas y a la vez envian mensajes al resto acerca de lo que les puede suceder si siguen adelante.
Voces calladas a tiros, a espada, a cuchillo, pueblos enteros a los que se les niega la información, medios de comunicación aliados a la idea de vender las noticias de la forma más conveniente y necesaria, para distorsionar las cosas.
Quitemonos las vendas de los ojos e interesemonos más en conocer acerca de las verdades completas...
Me parece que por el contexto tan violento de guerra en el que se encontraba El Salvador, este tipo de asesinatos para el gobierno “es común” debido a que son una “amenaza” para ellos mismos, y el asesinato del Monseñor, es una de esas tantas muertes que se sufre y se siente, por sus ideales independientemente de su investidura, el buscaba la paz y luchaba por los derechos humanos que estaban siendo violados, y que en sistema jurídico y político no tenía cabida.
ResponderEliminarEn estos contexto de violencia, existen desapariciones forzadas que son crímenes que no tienen fin, que son crímenes que son vigentes en el transcurso de los años, que son crímenes que se recordaran de generación en generación por la falta de sistema de justicia, además de los incontables asesinatos, de masacres de gente humilde que no tienen nada que ver, pero como lo hizo el gobierno mexicano con la “guerra contra el narcotráfico”, fueron “daños colaterales” y se buscaba un bien común mayor, y en el de este contexto el gobierno salvadoreño se intentaba justificar sus actos mediante una búsqueda de una pacificación del país.
Considero que el mayor aporte que puedo extraer al ver este documental sobre Monseñor Romero, es la admiración por un líder religioso que pese a su investidura, estaba muy claro sobre las condiciones de opresión que vivía el pueblo salvadoreño por parte de la oligarquía y el estado fascista. Para mí su obra y planteamientos tienen un valor digno de resaltar. Con mucha valentía se enfrentó a las poderosas clases explotadoras y denunció las causas de todas las miserias del campesinado salvadoreño. Me parece muy relevante anotar que toda su acción evangelizadora se fundamenta en un llamado a la liberación de toda opresión y violencia. En este sentido predicaba que la forma más aguda en que se presentaba la violencia en El Salvador es la que la Iglesia llamaba la “violencia institucionalizada”, como producto de una situación de injusticia en la que grandes mayorías de personas se veían privadas de lo necesario para vivir. También achacaba la responsabilidad de esta violencia a las estructuras internacionales comprometidas con la globalización y en detrimento de los derechos de una gran parte de la población.
ResponderEliminarMonseñor Romero denunció también la violencia represiva del Estado ejercida por el ejército masacrando al pueblo para reprimir y eliminar cualquier manifestación de protesta ante la injusticia. Este pensamiento y liderazgo tan influyente propició su asesinato. Es necesario anotar que muchas de las ideas de liberación que expresaba Monseñor Romero venían de planteamientos emanados dentro de la misma Iglesia católica. Por ejemplo él defendía una pastoral basada en la “Opción preferencial por los pobres”, que a la vez constituían preceptos planteados desde las Conferencias Episcopales. Lo interesante de esto es que él retoma estos conceptos y los aplica de una manera más auténtica que otros con igual investidura religiosa, en su país y los restantes países centroamericanos.
Pienso que las aspiraciones de Monseñor Romero iban en mucha concordancia con preceptos que visualizaban el mensaje de la Iglesia de liberación como algo que no debería ser acaparado y manipulado por los sistemas ideológicos y políticos, porque de ser así la Iglesia no tendría autoridad para anunciar la liberación, esto constituía el centro de sus homilías. De una forma muy clara lo vemos en las siguientes citas: “Jamás olvida la Iglesia que su misión no es de orden político, social o económico…pero tampoco puede olvidar que precisamente de su misión religiosa derivan luces y energías que puedan servir para establecer y consolidar la comunidad humana…” “…Porque no es haciéndose un poder político ni haciendo otras cosas contrarias a su naturaleza y a su misión, como la Iglesia puede contribuir a la mejora de nuestro país…” (Monseñor Romero, Selección y notas de Arnoldo Mora, EDUCA, Centroamérica, 1989).
A la luz de lo anterior y pensando en nuestra realidad más próxima, Costa Rica, me gustaría resaltar lo favorable que podría ser para la población con mayor desventaja social y económica, que la Iglesia católica –que detenta un gran poderío sobre las masas- tomara un papel más activo y transformador de esa realidad de desigualdad. Pero se requiere que esto se lleve a cabo desde una plataforma de denuncia de las injusticias y planteamientos concretos para contribuir al bien común. Para lograrlo esos líderes religiosos tendrían que separarse de ese binomio privilegiado Iglesia-Estado, una separación que no es posible mientras todos los dogmas y prácticas religiosas sigan apuntando a una enajenación ideológica que junto con los aparatos de dominación del Estado perpetúan el “Status Quo” y el poderío económico de unos pocos.
Definitivamente las religiones cristianas necesitan más líderes como Monseñor Romero, valientes, solidarios con los más oprimidos, denunciantes de injusticias, auténticos en su discurso y acciones, pero sobre todo promotores de una convivencia humana más justa y liberadora.
Monseñor Romero, otra víctima inocente que fue silenciada con la muerte, por haber significado un obstáculo o riesgo para los intereses políticos de la clase política salvadoreña, que con la colaboración de los EEUU y de los “escuadrones de la muerte” instruidos en la Escuela de las Américas, optaron por desaparecer y hacer callar a todo ser humano que expresara su descontento o criticidad ante la violación de derechos humanos, la represión y la desigualdad y ante todo aquel que no quisiera ser partidario del régimen imperante.
ResponderEliminardefinitivamente en tiempos turbulentos siempre aparecen personas que no tienen miedo de hablar, no se callan y denuncian las injusticias que se dan día a día, y toma un liderazgo para guiar al pueblo, sin miedo a ser silenciado, aún en medio de una gran represión política.
ResponderEliminarsu voz de denuncia propaga un mensaje fundamental e importante para todos los pobladores, el de la resistencia, cuando pienso en la voz de denuncia evoco el recuerdo de Parmenio Medina, que también fue silenciado al ser una voz de denuncia, sin embargo el control político y el abuso de autoridad toman ventaja y se deshacen de personas claves que pueden ayudar a generar un movimiento emancipatorio de todos aquellos que están cansados de la opresión política.
aunque fue asesinado su pueblo no lo olvida y se convierte un ícono de lucha en su país recordando así que la lucha todavía se sigue dando.