Una triste y cercana realidad, en un país hermano, no muy lejana a nosotros, en nuestras calles la muerte tambien es pan de cada dia, los asaltos, la violencia generalizada, en respuesta a la violencia estructural en la que se vive, donde se hace ver de un lado a los buenos y del otro a los malos, comillas a ambos conceptos, sin ver que muchos de ellos son impulsados por la misma condición familiar, social, de pobreza, de desempleo, de violencia intrafamiliar, reproduciendo lo que viven todos los dias, en respuesta a vengar a los suyos, una cultura que nos les permite salir de ese circulo vicioso, que los enreda hasta su fin. Es notorio el desinterés político por invertir en esta gente, por mejorar sus condiciones de vida, las personas solo son vistas en términos cuantitativos, para muchos de esos niños no hay alternativa.
A Cristian Poveda, el periodista que realizó la vida loca, le asesinaron, periodista que sabia demasiado, se había logrado adentrar tanto que ya no era grata su presencia, el costo de hacer su trabajo y traernos a todos la realidad de una manera mas cercana, ojala su vida signifique más para otros...
este documental cambió mi punto de vista en muchos aspectos, en El Salvador se evidencia una gran violencia estructural, y se da la asimilación de estilos de vida violentos donde la pobreza y la falta de educación yde empleo llevan a las personas a establecer realidades destructivas, durante toda la proyección me cuestioné qué lleva una persona a repetir estos patrones y en que punto se normalizan, llega un punto en que la violencia, el uso de drogas se hacen tan cotidianos que inclusive la muerte simplemente pasa, también me cuestiono cual es la labor gubernamental y cuales soluciones se plantean para la reinserción social de las personas. el documental quedó varios días en mi cabeza... ellos siempre son excluídos y rechazados por la sociedad, pero quienes serán los malos verdaderamente. hace unos años vi un documental de las maras y uno de ellos salió diciendo que ellos eran ratas, y que Costa Rica era un queso, por lo que pronto estrían acá, tal vez no se han observado directamente como maras pero es obvio el el incremento en la violencia y el uso de armas es un claro ejemplo que el comentario fue acertado
Después de ver este video considero que la violencia en Centroamérica no es característica de un país en particular, la delincuencia tampoco. Sin embargo puedo decir que son generalizados los sentimientos que ambas provocan en las diferentes sociedades, como lo son el rechazo, la impotencia y la falta de soluciones efectivas, no sólo para las autoridades gubernamentales y las familias, sino para la todos los miembros de la sociedad. Teniendo claro que la vida y el desenvolvimiento de los jóvenes son producto de factores sociales, políticos y económicos, hay que analizar la situación de pobreza que vive la mayoría de la población salvadoreña. Hay que preguntarse por las oportunidades laborales, recreativas, educativas, salud; a las que tienen o no tienen acceso los jóvenes. El Salvador tiene la tasa de desempleo juvenil masculino más alta de Centroamérica. Diversas fuentes señalan que la violencia en el Salvador se ha incrementado posterior a los acuerdos de Paz (1992) y actualmente representa para los salvadoreños el problema número uno. Se argumenta que los índices de violencia han crecido porque los gobiernos no han atacado el fenómeno desde sus raíces, simplemente se han dedicado a reprimirlo.
La violencia es parte rutinaria del actuar de las “maras”. Es algo ya “normalizado” dentro del mundo que los rodea para conseguir lo que quieren. Creen con sinceridad, que actúan adecuadamente, que existe el amor entre ellos, así como la preocupación por la seguridad de cada miembro. La actividad criminal de estas pandillas incluye tráfico ilícito de drogas, contrabando, y tráfico de armas, tráfico humano, asesinatos, violaciones a mujeres, delitos contra el patrimonio (hurtos, robos), asaltos callejeros. El tratamiento del tema es muy complejo y no tiene una solución sencilla, pues tiene a la base la creciente exclusión que sufre una enorme cantidad de personas, sin oportunidades de trabajo, educación, salud y desarrollo. Aunque si bien las maras de El Salvador son las responsables por una de las más altas tasas de criminalidad en la región, se dice que no hay datos concretos que prueben esta afirmación y activistas de derechos humanos han increpado a los diferentes gobiernos de agravar la situación al establecer políticas de represión “mano dura” en lugar de ofrecer alternativas de prevención y rehabilitación para estos jóvenes.
Una triste y cercana realidad, en un país hermano, no muy lejana a nosotros, en nuestras calles la muerte tambien es pan de cada dia, los asaltos, la violencia generalizada, en respuesta a la violencia estructural en la que se vive, donde se hace ver de un lado a los buenos y del otro a los malos, comillas a ambos conceptos, sin ver que muchos de ellos son impulsados por la misma condición familiar, social, de pobreza, de desempleo, de violencia intrafamiliar, reproduciendo lo que viven todos los dias, en respuesta a vengar a los suyos, una cultura que nos les permite salir de ese circulo vicioso, que los enreda hasta su fin. Es notorio el desinterés político por invertir en esta gente, por mejorar sus condiciones de vida, las personas solo son vistas en términos cuantitativos, para muchos de esos niños no hay alternativa.
ResponderEliminarA Cristian Poveda, el periodista que realizó la vida loca, le asesinaron, periodista que sabia demasiado, se había logrado adentrar tanto que ya no era grata su presencia, el costo de hacer su trabajo y traernos a todos la realidad de una manera mas cercana, ojala su vida signifique más para otros...
Eliminareste documental cambió mi punto de vista en muchos aspectos, en El Salvador se evidencia una gran violencia estructural, y se da la asimilación de estilos de vida violentos donde la pobreza y la falta de educación yde empleo llevan a las personas a establecer realidades destructivas, durante toda la proyección me cuestioné qué lleva una persona a repetir estos patrones y en que punto se normalizan, llega un punto en que la violencia, el uso de drogas se hacen tan cotidianos que inclusive la muerte simplemente pasa, también me cuestiono cual es la labor gubernamental y cuales soluciones se plantean para la reinserción social de las personas.
ResponderEliminarel documental quedó varios días en mi cabeza... ellos siempre son excluídos y rechazados por la sociedad, pero quienes serán los malos verdaderamente. hace unos años vi un documental de las maras y uno de ellos salió diciendo que ellos eran ratas, y que Costa Rica era un queso, por lo que pronto estrían acá, tal vez no se han observado directamente como maras pero es obvio el el incremento en la violencia y el uso de armas es un claro ejemplo que el comentario fue acertado
Después de ver este video considero que la violencia en Centroamérica no es característica de un país en particular, la delincuencia tampoco. Sin embargo puedo decir que son generalizados los sentimientos que ambas provocan en las diferentes sociedades, como lo son el rechazo, la impotencia y la falta de soluciones efectivas, no sólo para las autoridades gubernamentales y las familias, sino para la todos los miembros de la sociedad. Teniendo claro que la vida y el desenvolvimiento de los jóvenes son producto de factores sociales, políticos y económicos, hay que analizar la situación de pobreza que vive la mayoría de la población salvadoreña. Hay que preguntarse por las oportunidades laborales, recreativas, educativas, salud; a las que tienen o no tienen acceso los jóvenes. El Salvador tiene la tasa de desempleo juvenil masculino más alta de Centroamérica.
ResponderEliminarDiversas fuentes señalan que la violencia en el Salvador se ha incrementado posterior a los acuerdos de Paz (1992) y actualmente representa para los salvadoreños el problema número uno. Se argumenta que los índices de violencia han crecido porque los gobiernos no han atacado el fenómeno desde sus raíces, simplemente se han dedicado a reprimirlo.
La violencia es parte rutinaria del actuar de las “maras”. Es algo ya “normalizado” dentro del mundo que los rodea para conseguir lo que quieren. Creen con sinceridad, que actúan adecuadamente, que existe el amor entre ellos, así como la preocupación por la seguridad de cada miembro. La actividad criminal de estas pandillas incluye tráfico ilícito de drogas, contrabando, y tráfico de armas, tráfico humano, asesinatos, violaciones a mujeres, delitos contra el patrimonio (hurtos, robos), asaltos callejeros.
ResponderEliminarEl tratamiento del tema es muy complejo y no tiene una solución sencilla, pues tiene a la base la creciente exclusión que sufre una enorme cantidad de personas, sin oportunidades de trabajo, educación, salud y desarrollo. Aunque si bien las maras de El Salvador son las responsables por una de las más altas tasas de criminalidad en la región, se dice que no hay datos concretos que prueben esta afirmación y activistas de derechos humanos han increpado a los diferentes gobiernos de agravar la situación al establecer políticas de represión “mano dura” en lugar de ofrecer alternativas de prevención y rehabilitación para estos jóvenes.